

Debla: Pertenece al grupo de cantes sin guitarra, siendo su ornamentación melismática más profusa que los demás del grupo. Es un palo difícil de interpretar y requiere que el cantaor posea además del conocimiento del estilo, cualidades y facultades propicias.
Corrido gitano: Llamado también corrida. Es un cante sin acompañamiento musical, como las tonás, procedentes de los romances populares andaluces, por lo que muchos estudiosos lo han catalogado como el más antiguo de los palos flamencos y padre de las citadas tonás. En "La gitanilla" de Cervantes ya se hace mención a este estilo, por lo que según Blas Vega, "los romances permanecían ya en el alma popular a lo largo de todo el siglo XV". Estos cantos seguidos y monorrimos no son aceptados por la clase alta, de manera que se desperdigan entre la gente del pueblo llano, surgiendo los romances plebeyos. Las cantan en alta voz con largas y pronunciadas cadencias".
Colombiana: Cante con giros procedentes del folclore hispanoamericano gestado por José Tejada Martín, Pepe Marchena, que además de su creador ha sido su principal intérprete. Marchena inventó este cante junto a Hilario Montes tomando como base la rumba española y lo hizo por primera vez en público en compañía del cantaor madrileño Niño de la Flor. En opinión de José Blas Vega al estudiar los estilos de ida y vuelta "hacia 1930 aparece también un nuevo estilo, la colombiana, motivada más por una canción que por el influjo folclórico que pueda venir de Colombia". Sólo se toca y se canta, pero al ser una música muy rítmica, podría bailarse.
Cartagenera: Pertenece a los llamados cante minero-levantinos. Aunque en sus orígenes fue un fandango folklórico propio de Gartagena, desde el último tercio del siglo XIX forma parte del acervo del flamenco. Es uno de los cantes más difíciles de la gama minero-levantina.
Carcelera: Se trata de un cante entroncado en el grupo de las tonás, que dedicó sus letras a temas como la cárcel y los condenados a ella. Se canta sin guitarra.
Caracoles: Pertenece al mismo grupo de las cantiñas, el compás es el mismo. Aunque su origen es andaluz, se ha llegado a pensar que era de Madrid debido a que las letras de los caracoles más conocidos hacían numerosas referencias a la capital de España. Se interpretaban en los cafés cantantes y son más adecuados para mujeres.
Cañas: La caña puede ser considerada como el cante matriz más trascendente del flamenco. Su influencia melódica se percibe indudable, no sólo en muchos cantes menores, sino también en algunos estilos antiguos frecuentemente tomados como originales. Algunas opiniones prestigiosas sitúan a las soleás y hasta a la siguiriya como anteriores a la caña. Pero pudiese ser que fue la soleá la que se segregó de aquel cante. La caña, que en sus tercios utiliza y recorre todos los registros de la voz, es dificilísima de cantar y precisa, para ser expresada con pureza, no sólo un perfecto conocimiento del estilo, sino también facultades vocales de expresión.
Cantiñas: Las cantiñas son un grupo de palos flamencos característicos de la cuidad de Cádiz, los Puertos y Jerez de la Frontera. Por ello es sinónimo del término "cantes de Cádiz" como las alegrías, el mirabrás, las romeras, los caracoles, las rosas y las cantiñas en sí. La métrica de todos ellos es el compás de la soleá, pero por su carácter festero, el tempo es más rápido.
Campanillero: Estrictamente hablando, los campanilleros no son un cante flamenco. En tiempos modernos los campanilleros han llegado a relacionarse con las fiestas de navidad en Andalucía. Provienen del folklore que ha llegado a ser considerado flamenco debido a la costumbre que tienen los gitanos andaluces de cantar su propia versión durante las fiestas de navidad. La melodía en sí es hermosa y evocadora. Los versos suelen tener una temática religiosa.
Bulerías por Soleá: En general se cree que se trata de una soleá realizada más rápido, acercándose al aire de las bulerias, cuando en realidad es a la inversa. Es una bulería dicha a tiempo de soleá, interpretada no obstante con ritmo ,ás vivo y acentuado que ésta. El género recibe varios nombres alternativos: soleá por bulería, soleabulería, bulerías al golpe, bulería pa escuchar. Es un cante de origen jerezano y su melodía es claramente diferente a las de soleá aunque sean muchos los profesionales y aficionados que no aciertan a distinguida de la soleá.